El turismo evangélico promete llevar a Israel 10 millones de visitantes al año si el gobierno se ocupa de promocionar el turismo y aprovecha el crecimiento económico del último lustro, aseguró el gerente de Economic Models, Ya’acov Sheinin.
“El mayor problema del turismo en Israel hoy no es la Intifada o el terrorismo, sino la falta de desarrollo del país como destino de vacaciones religiosas”, explicó Sheinin en la Conferencia de Hertzliya. Incluso, antes de los acuerdos de Oslo, cuando Israel estaba en una excelente posición, sólo 1,4 millones de turistas llegaban al país.









