Jesús sale temprano con los discÃpulos a un monte y les dice:
Â
-Cada uno tome una piedra.
Cada cual tomó una piedra de considerable tamano. Judas, malicioso, tomó una pequeña piedra que cabÃa dentro de su puño.
Luego de un largo y canson recorrido un discÃpulo dice:
-Maestro, estamos cansados y tenemos hambre.
-Que se conviertan las piedras en pan, respondió el maestro. ImagÃnense, Judas se quedó con toda el hambre.
Al otro dÃa tuvieron una salida similar. Jesús dice:
-Cada uno tome una piedra.
Todos tomaron su piedra, pero JUDAS tomó un peñón tan grande que tenÃa que llevarlo rodando.
Después de tanto caminar y hablar de Dios Judas dice:
-Maestro, estamos hambrientos, cuando convertirás las piedras en pan.
Jesús responde:
-Cada uno siéntese en su piedra, hoy ayunamos.Â











